viernes, 22 de febrero de 2013

Erasmus en París, Pros y Contras de elegir una ciudad grande

Erasmus Granada-París, Licenciatura Bellas Artes (4º curso)

PROS:

1) Vivir en una ciudad grande. 
Vivir en una ciudad grande implica muchísimas ventajas como son: el acceso rápido y constante a multitud de propuestas culturales y artísticas, la posibilidad de conseguir productos exclusivos o difíciles de encontrar en entornos locales, el descubrimiento de nuevas rutas en cada paseo a pie, vuelos directos sin interminables escalas y la posibilidad de encontrarte con algún famosillo o evento internacional.



2) Situación geográfica.
París se encuentra al norte de Francia, por lo que se puede llegar en pocas horas de viaje a Inglaterra, Holanda, Bélgica o Alemania. En mi caso tuve la oportunidad de viajar a Amsterdam y a la zona de Normandía.



3) Rincones increíbles.
Una gran ciudad es un interminable entramado de sensaciones. Cada camino que escojas te llevará a un lugar nuevo, y aunque puedes terminar en algún sitio chungo lo ideal es que estés abierto a dejarte sorprender. Lo mejor para alimentar nuestras románticas espectativas es descubrir los sitios que no aparecen en las guías. Muchas veces nos perdemos siguiendo las indicaciones que nos dieron o no encontramos el lugar exacto que íbamos buscando, pero puede que encontremos algo aún mejor :)

4) Eventos internacionales.
Conciertos, exposiciones (casi todos los museos son gratis para los menores de 25 años miembros de la UE), presentación y rodaje de películas, libros, videojuegos. Partidos internacionales de fútbol, rugby, baloncesto... Roland Garros. Spots publicitarios a pie de calle, la inauguración de una tienda nueva en Champs Elysées. El 200º aniversario de la Torre Eiffel. Cualquier excusa es buena y no volverá a repetirse dos veces igual, solo hace falta que te pille en la calle, la mitad de las veces no lo tienes ni que preparar, vas andando y la ciudad ya te va proponiendo los planes.

Murakami en el Palacio de Versailles


5) Passport Annuel Francilien.
Para los que no estamos totalmente en contra del Imperio Disney y nos hemos criado con sus películas, tener la oportunidad de ir 365 días al año por el módico precio de 99€ es una de las experiencias más agradables que nos pueden ocurrir.

¡Disneyland!

6) Excuse-moi.
La politesse française, si señor. Aunque seas tú quien se caiga encima de ellos y quien les derrame el café te pedirán perdón igualmente. Son tan adorables que escuece aguantarlos.

7) Convalidaciones.
Me aburrí mucho en la uni, aprendí muy poco pero llegué a Granada con cinco o seis sobresalientes. Las notas en París eran sobre 20 en vez de sobre 10, según mis cálculos había sacado varios ochos y nueves, vale, pero no sé qué coño pasó que en el paso de las notas francesas a las notas españolas por lo visto la cifra sube un poco más y tuve varios dieces. Pues guay, un sistema numérico beneficioso.



CONTRAS:

1) Vivir en una ciudad grande.

Vivir en una ciudad de tantos millones de habitantes complica bastante las cosas en algunos aspectos. El metro no podría funcionar más correctamente, pero los horarios te obligan a volver demasiado temprano a casa (00:00am) o demasiado tarde (06:00am) si quieres salir de fiesta. Ni que decir que el típico "quedamos luego para tomar un café" se convierte en una cita que hay que planear con muchas horas o incluso un día de antelación, nada de "aquí te pillo, aquí te mato" cuando vas a tener que gastar del orden de una hora en llegar al lugar y una hora más para volver a casa.

2) Creer demasiado en los mitos.

Haber visto "Paris je t'aime" y "Amelié" o haber viajado dos veces anteriormente a esta ciudad COMO TURISTA no me sirvió en absoluto para construirme una idea real de como es vivir en París. Después de nueve meses me quedó muy claro que el fantástico París vendido en la publicidad y en el cine solo es accesible para bolsillos igual de fantásticos.

Clásica foto recuerdo de mi viaje turistilla a París

3) Vivir sola en un apartamento en las afueras.
Nada recomendable. Te amargas, no practicas el idioma y te pasas el día enganchada al ordenador, con suerte te vuelves cocinillas pero sigue sin merecer la pena. En mi caso, además, tuve que contratar internet con el pifostio que supone hablar de enganches y comunicaciones la primera semana de tu estancia en otro país. Hay que añadir también que en Francia te dan una beca de alojamiento si eres estudiante, te pagan la mitad de tu coste del alquiler siempre y cuando esté en regla con hacienda, pero como yo apalabré mi estancia con una familia española ni siquiera pude firmar un contrato que pasara por la burocracia francesa para recibir esta ayuda. Todo lo que sea vivir lejos del centro complica las cosas, aumenta los gastos y deprime bastante, el extrarradio NO ES PARÍS, es un sitio feo, hostil, lleno de autovías, vías de tren, fábricas abandonadas, espacios muy solitarios y mierda, mucha mierda.

Mi casica de 23 m2

4) Poder adquisitivo.
El dinero de la beca Erasmus -en mi momento 600€ mensuales- no te da para vivir ni de coña estando los alquileres entre 400 y 800€ (dependiendo de si el piso es compartido, estudio individual de máx. 20m2 o residencia) y el café y la cerveza entre 3 y 5€. Así que o recibes beca MEC y el presupuesto mensual se te pone en 900€ o tienes que recibir financiación paterna o por algún otro lado. Sé que muchos se hubieran dado de hostias por recibir 600 euros de beca, pero hacedme caso, en París no es bastante a no ser que te suene la flauta por casualidades de la vida.

5) Desaprovechamiento académico, desinformación de antiguos alumnos.
Aproveché las posibilidades de la ciudad en todos los aspectos y eso que me llevo, pero academicamente el nivel de calidad de la enseñanza y en general los contenidos que se daban en la facultad de París 8 Vicennes/Saint-Denis estaban totalmente alejados de los de Granada, y mira que pintar se pinta igual en el mundo entero. Uno de mis grandes fallos fue no hablar con antiguos erasmus, en mi facultad desde luego no saben siquiera cuales son las diferencias entre un lugar y otro.

Hall de la Universidad Paris 8, Saint-Denis



Violeta.