lunes, 25 de marzo de 2013

Curiosidades históricas: el violinista que paró la II Guerra Mundial



Boris Goldstein (1922 - 1987)



Un niño prodigio nacido en la URSS y de familia judía. A los 11 años actuó en un concurso estatal de música organizado por el mismísimo Stalin. El líder del Partido quedó tan impresionado con el chavalín, que lo invitó al Kremlin después de su actuación.  Allí le obsequió con una imponente suma de dinero y le dijo:

-Bueno, ahora eres un capitalista y seguramente no querrás invitarme a comer en tu casa.

A lo que Boris respondió:
-Le invitaría, pero nuestra casa es demasiado pequeña para que quepa usted.

Stalin no tuvo más remedio que regalarle un piso a la familia del crío.




Fast forward hasta 1942. Parece que nada puede detener a los nazis. El frente avanza irremediablemente hacia el este... hasta detenerse en Stalingrado, actual Volgogrado. Ahí tendrá lugar la batalla más sangrienta de la historia de la humanidad (hasta cuatro millones de personas, entre militares y civiles, murieron durante los cinco meses que duró el combate). 

Stalingrado marcó la inflexión más importante de la guerra. Al vencer el bando soviético, por primera vez se logró que los alemanes retrocedieran. La cúpula militar de Hitler perdió  al instante la confianza en ganar la guerra. Y no les faltó razón, pues no volverán a ganar ninguna batalla en el frente oriental. Perdonadme-el-pathos-pues-es-mi-ciudad-natal-y-me-emociono.





Qué grandiosa es la guerra. 




Durante la guerra, los artistas que no estaban exiliados en los Urales debían actuar para las tropas para subirles la moral. Goldstein no fue la excepción. Y ahí, en Stalingrado y en otoño, se presenta en medio de la muerte y del caos más absoluto. Y ahí estaban los miles de soldados, con sus caras... ¿Cómo imaginar lo que debían expresar sus caras?

Goldstein saca su violín. Micrófono, altavoces. Debe tocar solamente música rusa, órdenes expresas de Stalin. Lo hace. Por fortuna hay un repertorio brutal del que puede beber. Los soldados escuchan embobados.


Una nariz no muy judía... De todas formas, el apellido te da una "ligera pista"

             

Goldstein termina. Para. Empieza de nuevo. Esto suena diferente. ¿Qué es? Es música de Johann Sebastian Bach, uno de los compositores más geniales de todos los tiempos. Un compositor alemán. ¿Cómo se atreve? ¿Qué hace? ¿Y lo que dijo Stalin? ¿Quiere ese violinista loco acabar en Siberia? 

 Y de repente cesan los disparos. Los alemanes han oído la música de Bach y hacen algun arreglo técnico para retransmitir el concierto en sus altavoces. Ahora se oye en todas partes. El frente entero, soviéticos y alemanes, deja las armas en el suelo, se sienta y escucha con la respiración temblorosa. Durante la hora y media que duró el resto de concierto, no hubo ninguna muerte en Stalingrado. 



Por desgracia, un violinista solo consiguió parar la guerra durante unos instantes.


Victoria