domingo, 21 de abril de 2013

Me lo llevo en doggiebag, por favor



Hace mucho mucho tiempo, cuando en EEUU alguien pedía una bolsa para guardar lo que quedaba de su filete al perro, la gente realmente creía que era para el perro. Hoy en día esto ha cambiado totalmente y lo que no eres capaz de comer en el restaurante te lo llevas para no tener que pensar en qué preparar esa noche de cena o al día siguiente en el almuerzo. El nombre sí que no ha cambiado nada, y a estas bolsitas se les llama doggie bags.

En España todos nos echamos las manos a la cabeza al ver "Con la comida no se juega"  (Programa Salvados), vimos la cantidad de alimentos que se derrochan desde el punto de producción hasta en nuestros propios hogares. ¡La doggiebag ayudaría bastante! Podemos colaborar, y los bares y restaurantes también.
Muy Interesante tiene impactantes estadísticas sobre el derroche en los restaurantes,y también propone la doggie bag como ayuda a la solución, por supuesto.

El protocolo estiradillo quizás haga pensar a algunos que esto solo triunfaría por la crisis pero ¿y por sentido común? (lo mismo un poquito de todo).



En EEUU es lo más normal del mundo, se entiende que pagas por la comida completa y si no por "lo que puedas comer aquí y ahora". Algo bueno tenían que tener los yankees.
En Cuba se le llama "naylito".
¡Está visto que en todos los países se suele comer más con los ojos que con el estómago!





El medio ambiente también nos lo agradecerá, pues ya sabemos que estamos fritos de recursos, y si encima los tiramos a la basura no acabamos nunca. Cuando hablo de recursos no solo me refiero a los alimentos en sí, sino al agua que se ha empleado en engordar esos alimentos, el calor invertido en cocinarlos, etc. Eso no solemos pensarlo ¿verdad? pues no es moco de pavo no...

Además, para un proyecto de publicista como yo cualquier excusa es buena para fomentar el packaging , que con doggiebags como esta hasta en las bodas se puede una llevar lo que queda con toda la dignidad intacta:



Araceli