jueves, 30 de mayo de 2013

Técnicas creativas anti "blancos"




Una de las cosas más chulas de estudiar Publicidad es que te obliga a exprimir la cabeza para buscarle el toque diferenciador a todo. Pero no somos máquinas, y la inspiración es caprichosa.
Así que para buscarnos la vida en los momentos de blanco absoluto hay que echar mano de técnicas muy bien inventadas que le dicen a la musa "Hasta que no termines de trabajar no te vas".


Lo que aprendí en la asignatura "Creatividad Literaria y Mitocrítica" con Miguel Nieto Nuño :


Haz haikus



Pequeños bocaditos estimulantes para tu cerebro que te forman estilísticamente y suelen dar bastante satisfacción.
Son poemas japoneses de 3 versos con una estructura muy fácil de 5, 7, y 5 sílabas; no tiene que rimar (a menos que tú quieras). Con eso tienes para hacer ejercicio mental un rato. La temática tradicional es la naturaleza pero, oye, que también puede salirte un bonito poema sobre lavavajillas y cosas por el estilo, o si no mirad cómo lo triunfa García Montero con esas cosas...
Da igual si eres de poesía órfica o de la experiencia, pero por favor, intenta usar el menor número de verbos posibles, eso consigue que tu poema sea una imagen. Escritura e imagen juntas, promete inspiración ¿no?
Ejemplo: haikus urbanos de Andrés Neuman



"El objeto mágico"      

Otorga poderes sobrenaturales a cualquier cosa que encuentres por tu casa. Seguramente eso mismo hizo Tolkien para su gran obra maestra "El señor de los anillos".
Miguel, el profesor, nos dio unos 10-15 minutos para escribir un texto coherente con un objeto que elegimos de entre varios en clase, y funcionó. Todo el mundo fue capaz de hacer una historia. Yo misma acabé escribiendo un relato reivindicativo de la II República española a través de una moneda de 5 duros (esa con el agujerito en el centro, para los que ya no lo recuerden o sean demasiado jóvenes), mágica y muy simbólica, que por algo se ponía en el dedo a las figuras de San Pancracio.
                                                                                                              

Otras técnicas que te entrenan el cerebro y pueden acabar dándote de comer:

- Utiliza un mito clásico y trasládalo a la actualidad. El Ulises de Joyce, aunque a ojos poco entrenados se les pueda escapar, es una forma original de transmitir el clásico mitológico en el siglo XX. Hoy en día podemos seguir haciendo lo mismo y conseguir obras totalmente innovadoras. No olvidemos que la mitología nació para dar explicación a todo lo que los humanos sienten y padecen, y esas preocupaciones no cambian.

- Escritura automática
Al principio cuesta, pero si creas un ambiente idóneo y te relajas lo suficiente consigues que tu mano vaya a la par que tu cerebro y escribas chorradas increíbles cosas sorprendentes. Quizás hasta te conozcas mejor. Eso sí, usa ese material inmediatamente porque como te de por leer lo que has escrito al cabo de un mes te darás golpes contra la pared al ver la cabeza enferma que tienes sobre esos hombros.


- Si un tema te aburre muchísimo pero tienes que escribir sobre él, coge también un tema que te flipe. ¡Mézclalos hasta encontrar una relación con sentido! Es más fácil de lo que piensas y muy divertido. ¿Qué tienen en común una patata y las leyes en educación de España? Bueno, esa es fácil, pero puedes hacerlo tan complejo y loco como quieras.


Lo que aprendí en la asignatura "Concepción y Construcción del Mensaje Publicitario" (también llamada creatividad) con @marinota :


Eduard de Bono y sus 6 Sombreros para pensar


Ponte en la cabeza estos sombreros/roles, metafórica o literalmente. Puedes quedar con amigos y ejercer cada uno un rol para discutir una idea o alternar en solitario cada uno de ellos. También te ayudan a saber qué tipo de persona eres ya que alguien muy analítico llenará folios con las ideas del "sombrero blanco", los criticones gozarán con el "sombrero negro"...
  • Sombrero blanco: para pensar de la manera más objetiva y neutral posible. Datos, satos, y más datos. ¡Nada de valorar!
  • Sombrero rojo: para expresar nuestros sentimientos. Lo que te salga del alma, esté justificado o no. "Me da buen rollo" o "Uy qué mala pinta" caben aquí perfectamente.
  • Sombrero negro: para ser críticos de una manera negativa y pensar por qué algo no podría salir bien. Pesimismo power.
  • Sombrero amarillo: al contrario que el sombrero negro, con este se intenta buscar los aspectos positivos sobre un determinado aspecto. Móntate tu propio mundo ideal en el que todo sale bien.
  • Sombrero verde: abre las posibilidades creativas y está íntimamente relacionado con su idea de pensamiento lateral o divergente. Hay que decir algo alternativo a la línea que se está siguiendo cuando se usa este sombrero.
  • Sombrero azul: es el que controla al resto de sombreros; controla los tiempos y el orden de los mismos. Moderadores para que nadie se salga de su papel.



Sinéctica (William J.J. Gordon)


Tiene dos objetivos básicos a elegir:
1. Volver conocido lo extraño
2. Volver extraño lo conocido


Consiste en forzar analogías para dar soluciones a todo tipo de problemas. La técnica descrita antes de mezclar temas aburridos con divertidos está dentro de este método. Mezclar, mezclar y mezclar, que es como avanza el mundo. Podéis ver las analogías descritas aquí.



Y si nada de esto te sale bien, siempre puedes recurrir al absurdo más enfermizo y triunfar:




Araceli